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martes, 28 de febrero de 2012

Diseñadora de Modas

Hoy he estado todo el día haciendo nada, hasta cierto minuto en que me dio un atacazo artístico y me las quise dar de diseñadora de vestuario.
Qué niña no ha querido alguna vez diseñar su propia ropa; bueno, una vez diseñé un vestido muy importante, el que nunca llegó a materializarse realmente porque cuando lo mandé a hacer, la diseñadora sufrió de un paro mientras cocía mi obra maestra. Hoy espero poder materializar alguno de mis diseños... aunque estos no serán rojo italiano.

jueves, 28 de abril de 2011

VISA... Un viaje con rumbo.

Mientras hacía una de sus tantas escrituras se dio cuenta de lo que había significado las pocas palabras leídas el día anterior. Fueron escasas porque no tenía palabras para describir lo que pasó por su cabeza, no se atrevió a responder, a pensar o a sentir, sólo se limitaba a leer.
VISA... cómo una palabra tan corta podía significar tanto para tanta gente; para la gente que la tiene como para la que ve que otros la obtienen.



Soñó con eso, soñó que estaba en aeropuerto despidiendo a su confidente -pasó mucho tiempo para lograr que así fuera-, todo se desarrollaba de manera tranquila hasta que se fue. En el momento en el que desapareció de su vista el aeropuerto no era como lo recordaba, sin más ni menos se volvió un lugar oscuro y largo en el que habían pasos melancólicos de salida; un camino mucho más corto para recorrer que el que ella haría, pero a simple vista se veía interminable. Caminándolo estaba cuando de repente siente un grito de atrás. Sí, ese grito era su nombre, la estaba llamando y sin pensarlo ni mirar corrió hacia atrás, el aeropuerto no cambiaba, seguía siento oscuro y melancólico, pero cuando se abrazaron para despedirse, ella sintió lo que temía, pero sin dolor, con una alegría inmensa, pues era una oportunidad tremenda para encontrar su felicidad, esa que tanto se postergó.
Se llenó de emociones, de ganas, de aliento y quitándole el cole que le sostenía el pelo le dio ganas para marcharse.
Con un paso campante se retiró del aeropuerto melancólico, al salir era de día y un sol invernal despedía aquel avión que sonaba como trueno. En ese avión vio partir aquella  felicidad que por tantos años quiso y lo mejor era que partía con ella. Eso era lo más feliz.


Buen viaje Amiga.

domingo, 8 de agosto de 2010

Carne a la Parrilla

¿Alguna vez te sentiste útil de una determinada forma? Apuesto a que sí, es exquisito saber que puedes ayudar a las personas con sus vidas, incluso en lo más mínimo. Sobre todo cuando se trata de alguien a quien le haz dado mucha importancia en tu día a día. El problema comienza cuando esa utilidad deja de ser en un contexto y pasas a ser útil como un objeto, con un único propósito determinado, para el cual ni si quiera estás de acuerdo.

...

Pasó la noche y la cinta seguía corriendo, a veces escuchaba sus mudos gritos y podía tomar la trama de lo sucedido, sin embargo, el sueño era más poderoso y volvía a sacarla del relato. A medida que el reloj avanzaba dormitaba, hasta que el sueño se tornó un tanto confuso, a tal punto que no sabía si era real, pero era demasiado irreal como para insertarlo en la realidad... ¿se entiende hasta acá?...hizo caso omiso y trató de seguir durmiendo, aunque realmente su sueño era casi imposible de dejar a un lado, insisto lo irreal era demasiado real.
Al cabo de unas horas todo se intensificó, no era un sueño, era real, tristemente, mientras ella dormía...
Decidió y se obligó a seguir durmiendo, quizás sí estaba soñando y así tendría el chance de que todo hubiese terminado a la mañana siguiente, pero con el salir del sol todo se hacía más claro, no había forma de negar lo ocurrido, despertó a su cuerpo, pues si bien su mente funcionaba al mil por ciento -no podía parar de pensar, cuestionarse, dudar, interpretar, etc.-, aún no había logrado reaccionar. Y adivinen... no lo haría tampoco.

Levó las manos a su rostro y no se atrevió a decir nada, sólo a guardar silencio... su mente volvió a aquella vez, a aquellas dos veces. Se sintió de la misma forma, útil como un objeto, sólo un vil objeto. Pues no había otro valor para ella en ese momento, mas que el de un pedazo de carne.
Sin sentirse digna para mirar al sol se puso de pie y corrió a la ducha para quitarse toda esa mugre que sentía dentro, cómo no haber defendido su propio cuerpo, esta vez sí tuvo la oportunidad y no lo hizo. Al salir del agua, se sentía más cómoda, pero no más aliviada, no menos culpable. Jamás se iba a comprar con lo anterior, imposible, la rabia era con ella, tapar su rostro no era defender lo suyo, era esconderse.

El sol se esfumó y todos comieron asado.

martes, 13 de julio de 2010

¿Por qué serán esos sueños?

De un tiempo a esta parte he tenido tantos sueños extraños que ya o sé cuales forman parte de la realidad y cuáles no. Sueño con gente a la quiero mucho, con gente que jamás habría imaginado estar en mi subconsciente y con gente de esas que uno no quiere tener en los sueños. He soñado con famosos y con gente que no conozco, he soñado con hombres y con mujeres, he soñado cosas buenas y cosas malas. He soñado tanto estos últimos meses.

He tenido variar pesadillas, y vaya que pesadillas.

Pero el otro día pasó algo más extraño de lo normal, generalmente sueño como si estuviese en una película, y suelo distinguir que es un sueño mientras lo sueño porque hay cortes en él. Esta vez fue diferente. Fue tan real, pero tan real, que cuando desperté no sabía si había soñado o si me había quedado dormida después de lo vivido.

Me costó darme cuenta que sólo había sido un sueño, pues los tiempos fueron reales, sin cortes, sin verme, sólo mis ojos eran testigos de lo sucedido.

Tenía que rendir un examen, pero llegaba demasiado temprano y hacía hora, pues estaba muy confiada como para ponerme a estudiar así que hice vida social, estaba ella, la que se enoja conmigo sólo porque la quiero, estaba él que me acompaña siempre, bueno malo, como es y también estaba ese, al que ya no sé cómo hacer para que deje de invadir. El punto es que hice tanta hora que se me pasó el tiempo y olvidé dar el examen. Estaba desesperada, no tenía como justificarlo, me angustié, me frustré… wow, que sensación, hasta me resigné. Cuando desperté, que de hecho no me di cuenta cuando fue, estaba invadida de sensaciones, tenía que justificarlo, llamé por fono y mientras hablaba entre mi desesperación me di cuenta de que nada había sido real, aún no era el día de la prueba, ni siquiera había estudiado. Ella no estaba, la extrañaba; él me oía sin captar nada y ese, bueno ese ni siquiera merece ser nombrado.

Ya no distingo mis sueños de la realidad, ¿será que necesito dormir para saberlo?

Hay que averiguarlo…buenas noches.