Mostrando entradas con la etiqueta cartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cartas. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de noviembre de 2011

Cristóbal Nicolás

Quiero que me escribas una carta, quiero que me regales bombones, quiero que me tengas una sorpresa.
Quiero que sepas lo feliz que soy, quiero que todos sepan lo felices que somos.

Estos días de cine he meditado mucho; cada vez que veo una película replanteo muchas cosas de mi vida. Creo que se debe a que muchas veces quisiera que mi vida fuera una película. Pero hoy me quedó dando vuelta algo…
Hoy me di cuenta porqué te elegí, hoy me di cuenta porqué es que quiero estar junto a ti todos los días. ERES EL MEJOR HOMBRE QUE CONOZCO. Así de simple, eres el mejor, en todos los sentidos, el más completo, definitivamente el mejor.
Creo que por hoy no tengo más que decir.
Te lo dije por teléfono, pero quería plasmarlo, para que cuando relea mi blog, recuerde y valore lo increíble que eres como persona, pero sobre todo conmigo.

Te amo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Agradecimientos a Vivi Sáez

Mucho tiempo pasó para volver a verte, hablarte no era más que un capricho del pasado y el destino en colusión. Hablamos largo rato, te conté lo más profundo  que había en mí, pues me inspiraste una confianza que jamás te pedí, me escuchaste y prometí que te seguiría viendo, mas, ni yo me creí.
Sé que en ese momento tu intención tampoco era cumplirlo, no lo niegues, sabes que es así. El tiempo, la Vivi y el transantiago se encargaron de que aquel pacto se hiciere realidad.
Ha transcurrido un poco de tiempo y te he visto en buenas y en malas. Me inspiras la misma o mayor confianza que aquella noche de verano, siento que te podría contar cualquier cosa, quizás con algunas te vas a enojar, otras reír y otras ni las vas a pescar. Pero sé que estarás ahí para oírme. Me encantaría poder escucharte, me encantaría que tuvieses esa misma confianza que yo quiero entregarte. Crees, quizá, que no tienes valor en mi vida, pues al contrario, significas  tanto aquí adentro. Nunca fui muy asidua a tener amigas, la mayor parte de mi vida me he juntado con hombres, pero siempre quise una y hoy siento que la tengo, a veces a medias, pero la tengo.

Sé que no me crees cuando digo que te quiero, no sé porqué, pero creo que ya te estoy convenciendo. Sé también que el cariño viene de vuelta, tengo la capacidad de intuir algunas cosas y esa es una.
Siempre hablo de no esperar cosas de la gente, pero contigo me pasa que espero tanto… porque sé que lo puedes dar, pero hay como una pared que no te deja.
Eso ya lo viví antes y es terrible, así que no se te ocurra segur con eso. Espero que cuando leas esto algo cambie en ti y te convenzas de una vez por todas que yo te adoro. Da lo mismo dónde o con quién estemos, no dejaré de hacerlo.

Te quiero no porque me quieres,
Te quiero no por dónde estás,
Te quiero no por como vives,
Te quiero no por cuando vienes,
Te quiero no por con quién convives o rodea,
Te quiero por quién eres,
Te quiero porque sí.

Escribí9 esto hace tiempo, algunas cosas han cambiado… otras no. Gracias por todo lo que me has entregado, por lo que me entregas hoy y por lo que me seguirás danto. Eres una excelente amiga y doy gracias a la vida que hayas aparecido en la mía. S creyera en Dios, le daría las gracias, somos no es así… te las doy a ti.

Gracias amiga, te adoro =)

miércoles, 6 de octubre de 2010

Jamás imaginé que te iba a extrañar tanto, de hecho jamás creí que te extrañaría.


Tampoco creí que algún día diría esto:

Una vez pasé por algo parecido, pero creo que por las circunstancias debió haber sido mucho peor para mí, sin embargo veo que jamás me dolió, pues ya estaba todo tan deteriorado que el hecho de que estuviera o no al lado mío no cambiaba nada las cosas, finalmente… nunca lo estuvo.
Hoy es diferente no es mi pololo no pololo el que se va, sino el amigo más incondicional que ha existido en la historia de la vida humana, y por rango jerárquico, si lo evaluamos minuciosamente podríamos concluir que al sobrevivir bien a la primera experiencia vivida, esta no debiese surtir ni el más mínimo problema. Pero no es así, la práctica y la teoría nunca compatibilizan –en las escuelas no deberían enseñar la teoría, nos ahorraríamos años de nuestras vidas y mucha plata-, si bien debiese estar normal, o bien en su defecto, como la primera vez, no lo estoy, te echo demasiado de menos, más de lo que imaginé que lo haría. Estoy acostumbrada a ti, a hacer todo juntos, a que invadas mi casa, a almorzar contigo, a que peleemos, a hablar por teléfono, a que me abraces en el metro.
Es hora de almuerzo, decidí que no almorzaré más mientras no llegues, odio comer sola, de hecho no sabes cuánto valoro ahora cada vez que te quedabas a comer conmigo sin si quiera tener clases.
Hoy dije una frase muy buena, y la dije sin pensarla, salió en un contexto nada que ver, pues hoy se ha nublado intermitentemente, pero después de analizarlo una buena parte del día puedo decir que calza perfecto para lo que estoy viendo ahora. “Te vas y se va el sol.” Sip, te fuiste y te llevaste el sol, ya no hay una Marce más contenta que el sol, sino que una marce que extraña tanto el sol, nunca me han gustado los días nublados, me dan pena, me dan frio. Tengo frio, está nublado y lo chistoso de todo esto es que la situación se puede tomar tanto objetiva como subjetivamente.
Imagino que lo estás pasando increíble, no sabes cuánto me alegro por eso, vi las fotos del gorro con petaca que quería Max, me alegré por él. Por otra parte yo creo que Omar está chato de mí hace rato y no es cosa del viaje –no te he contado… hace días que ese tal OMAR de mi teléfono no me acosa =P-.
Espero que lo sigan pasando bien, que conozcan un millón de lugares más, nuevos colores y nuevas formas, sabores ricos y malos, idiomas raros –espero que hayas traducido cada uno de los mensajes que te dejé en mi mensajito de Facebook-, nuevos amigos, nuevos tragos, etc.
Espero que puedas ver a Coso también porque quiere PURO verte, así que si es así, le mandas mis saludos. Espero que no hayas tomado tanto -y si lo hiciste, espero que hayas quedado botado =P-, que no se te pegue ninguna enfermedad media rara, que no deporten y que no se corten las vías del tren. Sé que dije lo contrario en el aeropuerto, pero eran bromitas.
Bueno, creo que no me queda mucho más que decir, te extraño mucho Sebastián Corral, pásalo bien porque si no me voy a enojar muchtototote, e imagino que llegar y que yo esté enojada no será una buena decisión.
Yayayaya, cuidate harto, saludos a tu hermano (sólo en el papel, no se los des, me da vergüenza), pásalo bien.
Pd: Para usar la Ñ te tengo dos soluciones,
1- Cópiala de algún texto, por ejemplo este.. pones Ctrl + C y después Ctrl + V todo el raro para cuando la necesites.
2 - Puedes usar la N y la I juntas y si pronuncias suena como Ñ, mira, ñandú = niandú… visté?, soy seca!

viernes, 3 de septiembre de 2010

Mundo cruel, muy cruel. IV parte, parte final.

Cuando terminó su historia, me dolió el alma saber que en la vida pasan cosas como esas, pero más me dolió que le pasen a personas como ella, ella que no le hace daño a nadie, que mira la vida desde el amor mismo, una persona a la que admiro por ser tan bella, inteligente y a la vez tan humilde.
Llegué a mi casa con la ayuda de Sebastián, pues, después de todo lo que me contó no pude dejar de sentirme invadida por un terrible miedo de andar sola por la calle de noche, más por esos barrios. Le conté a mi madre y comenzamos a recordar algunas vivencias de cando éramos niñas, anécdotas que nos marcaron ciertas cosas en las que hoy basamos nuestras vidas, sucesos que nos llevaron a ser amigas. Es por esa razón que decidí buscar las muchas cartas que cuando niñas nos mandábamos, si bien vivíamos al lado no nos veíamos tanto como quisiéramos, ella estudiaba mucho y como era muy activa en colegio siempre tenía cosas que hacer.
Son cartas de niños, se habla de colegio, bailes, niños que nos gustaban y una que otra tontería más, pero para mí en ese momento, era lo máximo, aquello que me hacía vivir.
Adoro tener esas cartas, siempre me hacen recordar aquella amistad tan linda que logramos entablar; cada vez que las leo veo lo madura que era para su edad, lo cariñosa y preocupada, tenía tantas cosas en qué pensar y de todas formas se daba un tiempo para escribirme en un esquela u hoja de cuaderno aquellas palabras que hoy agradezco haber recibido algún día.
Esta vez no será como antes, llevo las cartas al hospital para recordar cosas juntas y dar pie a un contacto permanente con la niña de los ojos especiales.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Mundo cruel, muy cruel. III parte

Iba caminando sola por sus barrios, si bien era tarde, uno jamás cree que le pasará algo. Estaba cerca de su casa, de hecho ya casi llegaba, cuando un tipo se puso a caminar tras ella. Naturalmente una camina más rápido esperando sentirse un poco idiota por haberse pasado un rollo de ese tipo, pues, la mayoría de las veces el tipo nunca camina más rápido, pero esta vez no fue el caso, el tipo sí aceleró el paso y corrió tras ella cuando ella lo empezó a hacer. Él fue más rápido, la alcanzó y la haló del pelo hacia un lugar donde no sería fácil visualizar la escena. Por lo mismo ella grita advirtiendo el peligro que se le viene encima y ahí viene el primer puñetazo. Desconcertada mira sus ojos y fue ahí cuando vio una frialdad que jamás vio antes, se preguntaba que le había pasado a ese pobre tipo para que estuviese haciendo algo así. Ella es tan pura que no se preguntaba por qué la golpeaba, no se preguntaba porque la quería llevar, no se preguntaba por qué a ella, ella se preguntaba por la vida de aquel hombre que la estaba maltratando.

Cuando se dio cuenta de que aquel tipo no quería su celular, su billetera o un agarrón loco, sino que en realidad lo que él quería era llevársela quien sabe a dónde o con quién, fue cuando comenzó a gritar descontroladamente otra vez, claro que esta vez mucho más fuerte y constante, si no la ayudaban en ese momento, no sería nunca. Lamentablemente para ella, esos gritos le salvarían la vida, sí, sin embargo también sería el suceso que dio paso a su estadía en el hospital donde yo la vi. El tipo al ver que no se callaba se desesperó y la agarró como en un ring de boxeo en el cual ella no era más que el saco con el que se entrena, pues ella jamás levantaría la mano contra otro ser humano. El tipo arremetía contra su carita de manera brutal, hasta que aparece otro tipo y un taxi. De esta forma el tipo salió caminando del lugar, como si nada hubiese pasado mientras ella sangraba por dentro y tenía su cara levemente desfigurada y adolorida producto de la fractura que le produjo entre el cráneo o la mandíbula. No contento con ello también se la dislocó.

El tipo que llegó a “salvarla” la contuvo un buen rato y mandó a un vagabundo desorbitado que se encontraba en el lugar a que la escoltase al hospital, que para suerte de ella estaba al frente, mientras él iba a buscar al otro tipo para golpearlo. De todas formas la caminata no fue nada fácil para ella, con el shok que tenía más los golpes y la desconcertación a cualquiera le habría dado miedo que te siguiera por la calle un tipo al que no conoces, que está sucio y que más encima huele mal.

El resto de la historia es innecesaria, a fin de cuentas ella llegó a la misma pieza donde estaba mi Vivi, claro que sin atención alguna por varios días.

….

Mundo cruel, muy cruel. II parte

Fui a ver a mi amiga linda al hospital, iba asustada porque iba tarde e hice la travesía de la vida para llegar a la hora, no quería llegar atrasada porque ya había fallado el día anterior y se iba a enojar. Llegué con la ayuda de mi primo, y cuando entré estaba mi amiga acostada en la camita con mejor cara que nunca, así que entré contenta mirando las demás caras de la habitación, me detuve dos segundos en una carita hinchada con unos ojos muy particulares, pero seguí mirando, saludé y me senté, fue ahí cuando mi mente paró y dije “Yo a ella la conozco, ella era mi mejor amiga cuando chica. Es la Taty”. Claro que era ella, esos ojos son algo inconfundible, me acerque para preguntarle qué le había pasado, estaba feliz de verla de nuevo, pero no precisamente en el hospital.

Por qué estaba en el hospital, todas las personas de la sala estaban con pijama y conectadas a algún tipo de analgésico, pero ella no, ella estaba vestida, con dolores y con un pañuelo que le tapaba la cara. Crucé un par de palabras con ella, sin ahondar mucho en los detalles de su estancia en aquel lugar mientras seguía compartiendo con la Vivi, más que mal era a ella a quien yo iba a ver. Durante el transcurso de la tarde me fui enterando lo que le pasó, no lo podía creer, cómo a la niña más dulce que he conocido en la historia de la vida le pudo haber pasado una cosa así.

…..

domingo, 29 de agosto de 2010

Mundo cruel, muy cruel. I parte

Han pasado tantos años.

Cuando niña tenía una amiga incondicional, era tan pequeña pero tan madura para sus cosas, era una chica de bien, inteligente, simpática, matea, lo tenía todo, la admiraba mucho. Jugábamos a la herencia de tía Ágata toda la tarde, armábamos puzles o jugábamos en el piano, quién sabe lo que un niño puede inventar para entretenerse, más con ella que siempre fue la niña más inteligente y creativa que conocí.

Recuero el particular olor de su casa, sus muebles, sus comidas, a sus padres, los juegos, los gritos, todo, wow, han pasado tantos años.

Pero las cosas malas siempre le pasan a la gente buena. Ella era tan inteligente como su padre, un ser brillante, pero le pasó la cuenta y las dejó, a ella, su madre y sus tres hermanas pequeñas. Por cosas de la vida, las cinco mujeres que vivían al lado de mi casa se cambiaron muy lejos de allí, y sin quererlo mi amistad con ella llegó a su fin de manera abrupta, siempre mantuve la esperanza de que la volvería a ver.

Pasaron alrededor de diez años en los que no paré de buscarla, la buscaba por internet, en las guías telefónicas, le preguntaba a los amigos, busqué la casa de su abuela pero nada, así que desistí.

Cuando uno menos busca las cosas es cuando ellas llegan solas, un día, para las elecciones del 2009 me quedé dormida en el auto mientras mi mamá votaba, cuando siento un leve golpeteo en el vidrio que en otra circunstancia jamás me habría despertado, pero ese era especial; miré hacia arriba y vi los ojos más especiales y guardados que tengo en mi memoria, no sabía quién era pero esos ojos me decían que tenía toda una historia con ellos, me reincorporé y la reconocí. ERA ELLA, SIIIII, ERA ELLA. Mis ojos se llenaron de lágrimas y me bajé del auto con tanta alegría, me dijo que estaba con las hermanas vendiendo unos helados para scout, que la acompañara a saludar. Estaban tan grandes todas, yo las recordaba pequeñitas, a una de ellas la recordaba en brazos recién nacida. Nos dimos los teléfonos y me contó que estudiábamos lo mismo y que estábamos al lado, intentamos proponer no perder el contacto y me fui muy contenta a casa. Todo esto no duró más de cinco minutos, pero me sentí como creí que se sentían las personas cuando se reencontraban en el “venga conmigo”.

Sin embargo no duró mucho mi idea de mantener el contacto, no la volví a ver y no supe más de ella, hasta ayer.

….